
Dia tras dia se escribe el cuento de mi vida, lleno de suenos, ilusiones, fe, alegrias, tristezas, incertidumbre, sorpresas, emociones, pero sobretodo de esperanza, una esperanza que refleja claramente mis ansias de ver mis suenos convertidos en realidad, de manera que mi nariz pueda oler aunque sea por un instante el suave aroma del exito. Oh exito! Tan anhelado eres, que te pareces al sentimiento de dos enamorados que no pueden esperar para estar juntos y demostrarse su amor. Te necesito tanto, casi como el aire para respirar, porque ese dia oscuro en el que te siento lejos, mi corazon late muy lentamente y llego a olvidar que vivo y no logro reconocer los infinitos motivos que tengo para ello. Te necesito, porque el sentirte cerca me hace luchar por no dejarte ir, por abrazarte tiernamente pero con una firmeza protectora, para garantizarme a mi misma que sobreviviras, que por siempre estaras a mi lado, y que a pesar de que por momentos tomes una vacaciones para visitar a otras personas que como yo te buscan, al final volveras a regalarme tu fortaleza. Las veces que te separas de mi, despues de quejarme como nina por un juguete nuevo, alguien me hace comprender la razon por la cual me dejas sola. Ese alguien me muestra con mis propias vivencias la dicha que poseo, ya que cuando te alejas sin importar que me duela, aprendo que todo lo que veo negro, en la parte inferior de la pagina, se destine dejando al descubierto grandes ensenanzas para cada etapa de mi impredecible cuento. Oriana Z. Sanchez M.