UNA MANADA DE CUERVOS
Una mujer, robo mis sueños, mis ilusiones, mis creencias, mis fantasías, mi razón de existir, mi todo... no le basto con quitarme el aliento fresco de mi alma, sembrando odio y dolor en mí ser; me quito además lo que más amaba yo, la esencia de vivir....
Esa mujer convirtió mi vida en un torbellino de placeres incesantes, ya que no encontraba como arrancármela del lado izquierdo de mi corazón donde se había encallado... comencé a experimentar otras ilusiones, otros otoños, primaveras, veranos e inviernos...
Pensaba que Mujer, solo es una mezcla de Dios y Diablo, ya que Dios creo al hombre a su semejanza; pero ese ser no se sabe a imagen y semejanza esta creada, solo sabemos que nos la arrancaron de un costado... Ser perverso, malvado, injusto, caprichosa, infames, aprovechadas y finjosas...Caminaba sin saber que andaba, corría sin saber que tenia pies, soñaba sin saber que dormía, gritaba sin saber que tenia voz...
me convertí en el ser mas despiadado nacido jamás para amargar los sentimientos de la mujer... no sabia si era de noche o de día, no sabia que sabor tenia la vida, solo sabia que debía dar placer solo placer,,, así contaba con mi cuerpo, mis manos y mi boca, instrumentos esenciales para mi venganza...
No pensaba en nada, solo en placer, solo en placer!! Me convertí en el amante dadivoso de toda mujer que en mi camino se cruzo, a ratos! las quería, en momentos las despreciaba y en otros las consentía... nunca supe si me amaron de verdad, eso no me importo! nunca me preocupe por lo que pensaran de mi, solo pensaba en placer, solo en placer!!! Solo se que como Una Manada de Cuervos, me arrastraron a la vida que llevo hoy, sin querer hundirme en esa fosa de aguas negras.... llovía dentro de mi amargura de odio por esas impúberes (MUJER), y solo pensaba en complacerlas y desgastar de ellas lo que me brindaban, y esperar el mejor momento para hacerlas sufrir... Ser de inteligencia donde no hay, ser de ojos profundos que engañan al mas integro de mi especie...
Una Manada de Cuervos son... cuando las consientes eres lo mas imprescindible, cuando te das por entero, eres el muñeco de trapo que siempre soñaron, pero cuando entienden que no te necesitan son como el mismo demonio, vestido de belleza... Lo único que si se, es que a pesar de todo el odio, el deseo de venganza que existe en mi alma... no puedo vivir sin esa Manada de Cuervos...
SERE UN ANGEL?
Soy hombre desconocido, la ceguera del mundo no me ha visto, mi imagen es la misma del adicto a la tele, mi nombre no consta en los registros públicos, no estoy en sus escrituras; pero alguien me llama, me ínsita a escribir sobre el bronce frio de la lapida de una tumba mi nombre de difunto…
Deberíamos bordarnos la muerte hacia una orilla mas digna. No se quien soy. A veces sueño toda la noche que soy un ángel y cuando despierto siento el peso de las alas sobre mi espalda..
Estos cristales me turban, estos colores tan definidos del día; cuantas cosas se ignoran, ¿para que sirve este lugar de cenizas? Y luego nos pesara saberlo.. A veces tengo firmes deseos de llorar sin saber porque.
Mi llanto no tiene claro sus motivos, la gente que me mira solo ve a un vagabundo que llora, no saben que este llanto incontrolable no tiene motivos…
Yo no escribo, pero me ordenan a escribir… pregunto, llamo, doy voces, como intentando detener el sueño, ho detener ya lo soñado…
Me niego y todo el maldito día me sigue, un solo ojo grande y profundo, profundo como un túnel abismal que me quiere tragar mirándome, un oído amplio como un techo de concha, también me persigue, a veces creo que me caen encima, pero esto solo sirve para espantarme de esta vida…
Para bordar la vida hacia el comienzo…
Y si luego, en la cursi soledad en que suele llorar uno, lloro… el relámpago en la oscura vastedad del llanto es otro espacio iluminado… no importa ¿Por qué o por quien lloro?...
Mis padres, esas dos criaturas que arrastro entre la desmesura y el consuelo, me acompañan como hondas heridas… ¡ho! Los arrastran hacia el dolor, la comodidad de este hijo que insiste en ser arlequín de la muerte; que solo sabe interrogar hondas, oscuras mediaciones, que hacen del jardín un angosto pasadizo hacia la nada…
Pero todavía tengo ese sueño de creer que soy un ángel con mi espalda cansada por las alas…
TENGO!
Tengo ojos desprevenidos, dilatando al ritmo frágil de unas horas prohibidas que me quedan y entrego entonces el jadeo en las mejillas…
Tengo, el sonar con que llegaste a mi vida, repitiendo esas notas en mi corazón de alegría…
Tengo, días acortados con la risa resuelta de no volver jamás…
Tengo, hijos almacenados en las viseras del alma, un silencio medio, rosa rota en tu mejilla…
Tengo, para darte mujer lo mejor de mí sin vacilar, tengo… este corazón con las horas ya contadas que suspira por ti.