Soy el suspiro de la mañana, una niña traviesa,
una anciana sin canas que al soñar se embelesa.
Soy a veces dulzura, fragil como un rayo de luna,
donde no hay amargura ni pena ninguna.
Soy quien todo lo entrega a las olas del mar
y por amor se sosiega hasta no querer despertar.
Soy la paloma sin alas, la pasión sin fronteras,
la chimenea en la sala, aquella que siempre espera.
Soy fuente de alegria que brota de una herida
...Una roca fria que llora escondida.
Soy un alma ilusionada, el lamento al caer.
Soy todo y no soy nada...Soy solo una mujer.
Me sentirás...
Me sentirás, ahí contigo
en el suave caer de cada tarde,
cuando sueñes y me extrañes,
cuando adviertas que de amor
el corazón te estalle.
Me tendrás dentro de tu recuerdo,
cuando la noche te hable,
y sientas mis brazos,
rodear tu cuello.
Estaré prendida
en el calor de tus labios
cuando tiembles con los besos
que mi amor dejo pintados
en cada rincón de tu cuerpo.
Estaré siempre contigo
cuando escribas, cuando cantes,
cuando salgas y camines,
dejando en la calle,
tu aroma de jazmines.
Estaré compartiendo
ese mundo de ilusiones que vivimos
memorando con sus luces,
las palabras de amor
que juntos aprendimos.